INTEGRACIÓN DEL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD

Para universalizar el acceso a servicios sanitarios de calidad es fundamental mejorar la capacidad institucional y organizacional del Sistema Nacional de Salud (SNS), reforzando la función rectora del Ministerio de Salud (MINSAL) y avanzando gradualmente hacia la integración del sistema. Esto implica homologar los estándares de calidad en la provisión de servicios del MINSAL (el mayor proveedor), el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), el Instituto Salvadoreño de Bienestar Magisterial (ISBM), Instituto Salvadoreño de Rehabilitación Integral (ISRI), el Comando de Sanidad Militar (COSAM) y el Fondo Solidario para la Salud (FOSALUD).

En todo el sistema de salud deben hacerse reformas para que su personal esté disponible para los usuarios. Eso debe conllevar la revisión de los horarios de atención, de la cantidad de profesionales de la medicina disponibles en cada centro de salud, un expediente único en línea para dar un seguimiento adecuado a la salud de los pacientes, vayan donde vayan, así como un mejor control en la entrega de medicamentos.

Uno de los grandes retos del sistema público de salud, como parte del sistema de protección social, es la cobertura de los cotizantes del Seguro Social que ronda actualmente el 23%, y esto demuestra que la gran mayoría de salvadoreños trabaja en la informalidad. VAMOS a promover de manera activa la inclusión de grandes sectores, que tradicionalmente han estado marginados del sistema de salud, para que puedan ser derecho habientes: agricultores, trabajadores por cuenta propia, domésticos, emprendedores, entre otros.

EQUIPAMIENTO E INFRAESTRUCTURA

VAMOS a buscar la eficiencia en todo el sistema de salud pública, buscando al mejor personal de salud a quienes confiarle nuestras vidas y la de los nuestros. Asimismo, VAMOS a actualizar y modernizar el equipo y mobiliario de todos los centros de salud, desde la atención primaria hasta la atención especializada y de urgencias. Debe haber disponibles suficientes ambulancias, con mantenimiento adecuado.

VAMOS a llegar con la salud a todos los cantones del país con unidades de salud operativas y abiertas los 365 días del año y con horarios amplios, y con médicos de turno por las noches, porque las enfermedades no tienen horarios. VAMOS a reparar y adecuar toda la infraestructura pública de salud para que todos los usuarios y sus acompañantes sean tratados dignamente. No pueden existir colas de personas afuera de los hospitales esperando para ver a sus familiares bajo el sol o la lluvia.

HAPI (HOSPITAL DE ATENCIÓN PARA INFANTES)

Durante las visitas al interior del país se ha identificado la necesidad de aumentar la cobertura de la atención especializada, en particular a los infantes, ya que solamente existe el Hospital Bloom en San Salvador, lo cual obliga a padres y madres a desplazarse durante horas e incurrir en gastos de movilización, hospedaje y alimentación para acceder a tratamiento médico.

VAMOS a abrir dos hospitales de especialidad para atender a infantes como parte de un sistema de salud orientado a ellos llamado HAPI porque queremos que los infantes y sus padres puedan superar las crisis de salud de la mejor forma y salir felices. Estamos analizando la infraestructura pública ya existente para adecuarla a las necesidades de esta población. Los hospitales estarían ubicados en San Miguel y Santa Ana. En cada municipio se contará con personal especializado para atender y referir a pacientes entre 0 y 15 años.

MEDICINAS SIEMPRE

Uno de los mayores problemas del sistema público de salud es la escasez de medicamentos en la red nacional. Hemos identificado problemas en los procesos de licitación y adquisición de los medicamentos, en algunos casos con la intención de otorgar contratos a determinadas empresas, con lo que atrasan la provisión de medicamentos y perjudican a los pacientes. Propondremos una revisión y modificación de la LACAP para atender el rubro específico de los medicamentos por tratarse de un asunto de salud pública.

VAMOS a hacer una negociación conjunta con laboratorios registrados y certificados por el MINSAL, de tal forma que solo los que cumplan con altos estándares podrán ser proveedores. Los usuarios llegarán al sistema de salud pública donde se les entregará su receta con la que podrá presentarse en cualquier farmacia del país donde estarán disponibles las medicinas del cuadro básico sin ningún costo adicional. El gobierno no tendrá que gastar más en almacenamiento y gestión de los medicamentos al mismo tiempo que garantiza la disponibilidad de medicamentos siempre.

EL SALVADOR EN FORMA

La mejor medicina es la prevención. En las últimas décadas ha crecido el número de personas que sufren de enfermedades crónicas no transmisibles (diabetes, hipertensión, cáncer, enfermedades degenarativas, enfermedades cardíacas, problemas articulares) provocadas por la mala alimentación, abuso de alcohol o cigarro, un estilo de vida sedentario y poco tiempo disponible por las ocupaciones laborales, la ineficiencia en el transporte y la movilidad, entre otros. Todas esas enfermedades son prevenibles y no ponerles atención tienen un alto costo para el Estado.

Por ello VAMOS a hacer una apuesta por darle a la población alternativas para que tengan una mejor salud y así prevenir este tipo de enfermedades. Lo anterior requiere una combinación de políticas públicas desde el Ejecutivo, en coordinación con los gobiernos locales. En primer lugar, VAMOS a promover la actividad física en centros escolares y a nivel comunitario. Se prepararán maestros para que de manera sencilla pueda promover la actividad física, aún en espacios reducidos. Con los gobiernos locales se trabajará para acondicionar los espacios públicos, desde parques hasta las aceras para incentivar la movilidad y su uso con intervenciones pequeñas como la iluminación, la eliminación de barreras para la circulación y la construcción de pistas para correr y el ciclismo.

En segundo lugar, VAMOS a incentivar la producción y comercialización de alternativas de comida saludable para que todos los salvadoreños puedan tener acceso a ella. VAMOS a lanzar “DEL CAMPO A TU MESA” para que todo lo que consumamos en nuestras mesas sea producido localmente en nuestro campo, más cerca, más rico, más barato y sobre todo más sano. El gobierno facilitará la logística, acopio y distribución.

En tercer lugar, promoveremos una educación alimenticia para cambiar la cultura de alimentación, muy marcada por ser obesogénica (alta en calorías y carbohidratos). Los programas de educación, en todos los niveles, deberán hacer mucho énfasis en la nutrición y la actividad física, llevándolos a la práctica en las cocinas escolares, fomentando los huertos escolares y la participación de los centros escolares en torneos municipales y nacionales. Lo importante es que los niños y jóvenes aprendan a tomar buenas decisiones. En este componente se incluirán a los padres para que cambien las prácticas en el hogar.