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La situación de violencia e inseguridad, la falta de oportunidades, la poca inversión social y la corrupción, entre otros, han llevado a muchos salvadoreños a emigrar en diferentes etapas de la historia. En los años más recientes durante la guerra fue quizá uno de los momentos en donde más personas salieron del país. Sin embargo, el flujo ha sido constante desde entonces, y se calcula que entre 200 y 300 personas salen a diario hacia Estados Unidos en busca de un mejor futuro para su familia en una travesía peligrosa y cara. Recientemente ha surgido una nueva modalidad de migración a través de las caravanas, que han dado lugar a una crisis en las fronteras entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con el U.S. Census Bureau, los salvadoreños viviendo en Estados Unidos creció en un 77% entre 2005 y 2016, pasando de 1.2 a 2.2 millones de personas. Una parte de esos salvadoreños han logrado regularizar su situación migratoria como ciudadanos o residentes, mientras que otros se han beneficiado del TPS, y todavía habría una buena parte que viven sin documentos legales. En el 2017 se anunció la cancelación del programa TPS, lo que afectaría a unos 200,000 salvadoreños que viven en Estados Unidos y a sus familiares en El Salvador. Los migrantes carecen de una asesoría y acompañamiento para regularizar su situación, o para hacer una inversión en El Salvador de parte de las autoridades. El país tampoco está preparado para recibir a miles de salvadoreños que regresan anualmente.

Por otra parte, muchos salvadoreños viviendo en el extranjero han logrado mantener a flote a sus familias y al país con las remesas enviadas, que anualmente promedian un 18.5% del PIB, superando este año los $5,000 millones. Mucho se ha debatido sobre el uso que hacen las familias de esas remesas, ya que han hecho que la economía salvadoreña se base en el consumo. Sin embargo, los gobiernos tampoco han impulsado políticas agresivas de atracción de inversiones y para la producción nacional con el fin de contrarrestar esta lógica. Las remesas pueden ser una gran oportunidad para impulsar el desarrollo si se crean las condiciones para ello con políticas públicas acertadas.

RED DE APOYO A NUESTROS MIGRANTES

VAMOS a transformar el servicio consular salvadoreño para ponerlo al servicio del migrante, independientemente de su estatus migratorio. La red salvadoreña de consulados tendrá como principal misión proteger los derechos de nuestros migrantes, atenderle y prestarle la asesoría legal y el acompañamiento humanitario en todo momento y en todo lugar para garantizar su integridad en cualquier país.

Una vez en el país de destino, los servicios consulares y las embajadas jugarán un papel activo en la búsqueda y relación con todos los salvadoreños para su registro y organización, pero también para promover su participación en programas enfocados en el desarrollo de iniciativas económicas y sociales que les beneficien. En ese sentido, las embajadas deberán mapear oportunidades de formación y de negocios, y tendrán toda la información necesaria para promover la inversión de salvadoreños y extranjeros en El Salvador.

El servicio exterior salvadoreño debe promover ante las autoridades de los diferentes países las mejoras y los beneficios otorgados por la ley para nuestros migrantes. Los consulados y embajadas se activarán para que nuestros migrantes sepan aprovechar las oportunidades que surjan para regularizar su status migratorio. Además, serán los encargados de promover los derechos de los ciudadanos salvadoreños en el exterior, tales como el ejercicio del voto; así como serán un apoyo para ayudarles a cumplir con sus deberes ante la ley y el Estado.

MEDIDAS URGENTES

Vamos a promover la negociación de un nuevo estatus migratorio legal que proteja a aquellos salvadoreños que fueron beneficiarios del TPS, que abrieron negocios, y que por ende crearon empleos formales en Estados Unidos. Este permiso sería renovado periódicamente, a condición de mantener o aumentar el número de empleos y de una responsabilidad fiscal y legal comprobada.

VAMOS a negociar un nuevo estatus migratorio para trabajadores temporales en aquellos sectores que requieren mano de obra: cuido de niños y adultos mayores, construcción, choferes, agricultura, pesca, etc. Este sería un permiso temporal para un número determinado de meses al año en los que los salvadoreños podrían permanecer, al fin del cual estarían obligados a regresar para seguir siendo beneficiarios.

VAMOS a negociar con los socios para el desarrollo de El Salvador la sustitución gradual de sus programas de cooperación para transformarlos en programas de inversión para que empresas extranjeras se instalen en El Salvador, prioritariamente en el interior del país y en territorios violentos donde el Estado salvadoreño garantizará la seguridad y los servicios básicos. Ese mismo programa promoverá que empresas salvadoreñas presten servicios o vendan productos en el extranjero. En ese caso la cooperación servirá para preparar a dichas empresas para ayudarles a abrir los mercados y a cumplir con todos los requerimientos legales para entrar en los países de interés.

FONDO DE INVERSIÓN

La prioridad es que los salvadoreños puedan realizar sus sueños en el país y no tengan que salir, y por ello VAMOS a trabajar para crear las condiciones básicas para que haya más oportunidades de desarrollo: seguridad, educación, salud, agua y saneamiento, infraestructura y empleo. Para ello VAMOS a crear un Fondo de Inversión que contará con portafolio de proyectos en los cuales los salvadoreños en el exterior podrán invertir de manera segura por tener las suficientes garantías de parte de instituciones fiduciarias que habrán analizado el nivel de riesgo y su potencial.

Además, de proyectos económicos o emprendimientos, el Fondo de Inversión podrá incluir obras de infraestructura, apoyo a proyectos sociales o ambientales en los 262 municipios del país, pudiendo así escoger su municipio de origen, si así lo desea. Toda la información de la operación de la inversión desde la recolección de los fondos hasta la finalización de la ejecución estará en línea para garantizar la transparencia de cara a quienes han contribuido para cada uno de los proyectos.

Con este fondo de inversión se pretende que los salvadoreños en el exterior y sus familiares tengan opciones para invertir en la compra de bienes inmuebles, compra de negocios o la posibilidad de asociarse, entre otros. Con ello, los salvadoreños en el exterior podrán hacer inversiones seguras que le aseguren un ingreso para su retiro o para el sostenimiento de sus familias en El Salvador, y puedan regresar a su país cuando así lo deseen.

WELLCOME BACK

VAMOS a crear las condiciones para acoger a todos los salvadoreños que regresarán a casa retornados o de forma voluntaria. Se calcula que solo por la cancelación del TPS podrían ser unos 200,000 más unos 20,000 anuales que son deportados por los Estados Unidos o México. En primer lugar, VAMOS a recibirlos y llevarlos hasta su casa “con bombos y platillos”. Queremos que sus familias los reciban como se merecen y que no sean estigmatizados por el hecho de ser deportados. Al llegar al aeropuerto habrá personal de la Cancillería esperándoles para llevarles a los centros de acogida en donde se organizará la logística de su regreso a casa.

En segundo lugar, mientras espera su regreso a casa, el personal asignado le hará una entrevista para poder dar los pasos siguientes a partir del siguiente día. En esa entrevista se verá si su interés es emprender o encontrar un empleo. En el caso de estar interesados en un empleo, se identificarán las habilidades y capacidades que poseen con el fin de integrarlos a un proceso de certificación con INSAFORP para que en menos de un mes la persona esté lista para insertarse a la vida laboral. El gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, hará la labor de intermediación laboral para colocar a las personas, para lo que establecerá colaboraciones con empresas que han decidido apoyar la labor de reinserción.

En tercer lugar, para los emprendedores se creará un programa de softlanding que acogerá a los que son retornados con voluntad de emprender. Además, este programa pretende atraer a talentos salvadoreños alrededor del mundo que quieran regresar al país y que visualicen a El Salvador como una plataforma para hacer negocios a nivel regional y global. El programa ofrecerá a manera de concurso competitivo todas las facilidades para mejorar la idea de negocio, su lanzamiento y consolidación. El gobierno podrá invertir como socio en los negocios que realmente demuestren un potencial y que cumplan con los criterios establecidos.