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Para transformar un país y su sociedad se debe transformar la educación. Los sistemas obsoletos de educación en El Salvador han demostrado no ser efectivos y lejos de ello han estancado el desarrollo del país. La inversión en educación inicial es casi nula ($8 millones para un aproximado de 35 mil niños). La infraestructura escolar está mucha de ella en total abandono y muestra de ello es que el 60% de los centros escolares necesita reparaciones y el 21% no tiene acceso a agua potable.

Las labores de cuido de los niños recae en la mujer normalmente en este país, lo cual tiene unas implicaciones sociales y laborales importantes para el país, sobre todo teniendo en cuenta que los embarazos tempranos empiezan a ser un problema de salud pública. Entre 2012 y 2016 se registraron 121,456 casos de niñas y adolescentes embarazadas. El MINED muestra los factores de riesgo social que más afectan a la comunidad educativa, las maras, afecta a 1,140 Centros Educativos en El Salvador, lo que representa un total de 22.16%. Entre los factores de riesgo social en la comunidad que afectan los Centros Educativos las maras también representan el porcentaje más alto, un 44.61%, es decir, que afecta a 2,295 Centros Escolares.

Las escuelas no logran atraer ni retener a una buena parte de la población en edad escolar por desinterés, por dificultades económicas y por la violencia, entre otros factores. Además, seguimos observando temarios en educación básica y media muy similares a los de hace 40 años, eso no permitirá a la población insertarse en trabajos de mayor calidad. La educación superior está desfasada con carreras demasiado largas y produciendo profesionales con carreras cuyo mercado está saturado.

EN BUENAS MANOS

El 97.8% de niños y niñas entre 0 y 3 años no reciben ningún servicio de cuidado, público o privado. Más de la mitad de los hogares (50.3%) con infantes en este mismo rango de edad se encuentra en situación de pobreza multidimensional (gráfico 3) y el 32.1% de los hogares con niños entre 0 a 4 años vive sin alguno o ambos padres (MINED, 2017; DIGESTYC, 2018). Los primeros mil días son de vital importancia para el desarrollo de nuestros hijos y por lo tanto para el futuro de nuestra sociedad. Las capacidades numéricas, sociales, de lenguaje, símbolos, control emocional, capacidad de respuesta, audición y visión, presentan su nivel de desarrollo más alto entre el primero y segundo año de vida.

VAMOS a hacer que nuestros hijos recién nacidos, hasta los 3 años, queden “EN BUENAS MANOS” con especialistas que darán la estimulación adecuada para que se desarrollen en un ambiente y una infraestructura segura y moderna. “EN BUENAS MANOS” son centros de desarrollo infantil y centros autorizados que se instalarán en cada centro escolar, en empresas, en municipalidades o casas comunales, poniéndolas al alcance de todas las familias salvadoreñas. Esto les permitirá a las familias, y en especial a las madres solteras, contar con un apoyo para que puedan continuar sus vidas y puedan realizarse plenamente.

Esta intervención se complementa con esfuerzos enfocados en las familias más vulnerables, recibiendo apoyo quincenal en forma de visitas domiciliarias y sesiones grupales durante 2 años. Este programa buscaría atender a familias salvadoreñas pobres multidimensionales (50.3% de hogares con niños entre 0 y 3 años), que sufren la desintegración familiar, abandono y violencia.

Cada mes, las familias participantes recibirán 2 visitas domiciliarias de 60 minutos, con asesoría y monitoreo a prácticas como la promoción de la lactancia materna, nutrición suplementaria, estimulación, capacidad de respuesta y bienestar del cuidador, y la familia. Los padres, madres y cuidadores primarios también participarán una vez al mes en reuniones grupales sobre estos temas. Los visitantes domiciliarios serán entrenados y recibirán asesoría por parte de supervisores y especialistas, quienes darán seguimiento y obtendrán retroalimentación de las visitas mensuales. Cada visitante domiciliario será responsable de 20 a 30 familias, realizará dos o tres visitas por día y sesiones grupales semanales para 10 a 15 familias.

MIS PRIMEROS PASOS

El 35.8% de los niños entre 4 y 6 años de edad no asiste a parvularia, y la mitad de los que no asisten (52.4%) no lo hace por decisión de sus padres. Actualmente, 45 de cada 100 hogares con niños en el mismo tramo de edad se encuentran en condición de pobreza multidimensional (DIGESTYC, 2018). 80 de cada 100 hogares con niños entre 4 a 6 años está conformado por al menos un adulto con bajo nivel educativo.

Al cumplir los 3 años, los niños afrontan sus primeras situaciones de manejo del estrés. No aprender a controlar estos momentos puede producir altos niveles de agresión, impulsividad e inseguridad sobre cómo superar obstáculos. Los primeros pasos —el movimiento físico y motor por propio interés— desarrollan una alta percepción sobre el cumplimiento de metas en el corto plazo. Es una edad para comenzar a comer y hacer cosas por sí mismos. Lograr la independencia es clave en esta época, dado que se traduce en seguridad, estabilidad y apego (WCI y UNICEF, 2017).

El aprendizaje de cosas tan sencillas como caminar y superar obstáculos es una de las áreas clave en esta etapa, y para ello también debemos contar con los equipos técnicos especializados y el material adecuado. Los niños continuarán en su curva de aprendizaje que les llevará a desarrollar habilidades para desenvolverse mejor en la vida y con ello potenciar los talentos de cada uno. “MIS PRIMEROS PASOS” acogerá a niños entre los 3 y 5 años para prepararlos para incorporarse en la siguiente etapa y que destaquen como personas capaces de resolver problemas y tomar decisiones acertadas.

Como las niñas y niños entre 3 y 4 años están en un momento de desarrollo particularmente rápido del lenguaje y las habilidades sociales, es importante concretar oportunidades de aprendizaje de alta calidad. Por tanto, la intervención propone un plan preescolar universal para el desarrollo de programas durante todo el día y todo el año para niños entre 3 a 5 años, que les ayude a adquirir habilidades y competencias cognitivas, sociales y emocionales, en un entorno de aprendizaje grupal organizado. Esta intervención también debe incluir servicios integrales para familias y sus niños (que incluyan exámenes de detección de retrasos en el desarrollo, necesidades especiales y problemas de salud). Los docentes deben de estar motivados con una escala salarial que cuente con niveles de remuneración que les sean atractivos.

ESCUELAS GLOBALES

La época entre los 7 a 12 años se caracteriza por un mayor entendimiento de las situaciones sociales, de los sistemas y cumplimiento de normas. Existe un mayor dominio sobre las habilidades del cuerpo y coordinación física. En este período se desarrolla el lenguaje y se fortalece la autoestima como resultado del reconocimiento de roles fuera de la familia. Un bajo cumplimiento de estos hitos podría significar la implicación en actividades negativas, anti sociales y hasta criminales.

De los 13 a los 18 años, los adolescentes buscan establecer su propia identidad. Es una época donde se demuestra la habilidad de defender las ideas con lógica a través de un lenguaje más complejo, creativo y que incentiva la organización de conceptos e ideas. El desarrollo de una identidad propia es clave en esta época, al consolidar muchos roles dentro del hogar y en grupos fuera de este (WCI y UNICEF, 2017). La educación básica y media es una etapa crucial para construir los ciudadanos del futuro. En esta etapa debemos, no solo preocuparnos por que se preparen para una inserción laboral, sino y sobre todo para que adquieran las habilidades y capacidades para desenvolverse en sociedad, adquiriendo también valores universales que contribuirán a mejorar y desarrollar nuestro país, siendo ciudadanos modelo.

En las “ESCUELAS GLOBALES”, desde el primer año de educación básica se introducirán en el sistema educativo nuevas materias para universalizar al menos un segundo idioma, el inglés, y la informática como una herramienta indispensable, hoy en día, para desenvolverse en la sociedad. Queremos contar con generaciones que puedan tener oportunidades y por lo tanto la curricula debe estar concentrada en el desarrollo de habilidades para la vida, con una pedagogía que fomente el desarrollo de la persona como agente de cambio y con un liderazgo. Inicialmente estas materias pueden ser impartidas de forma virtual.

UNIVERSIDADES ACTUALIZADAS

La población que logra ingresar a una educación superior formal representa un porcentaje muy bajo (5.6%). Cada año, los egresados restantes deben decidir entre ingresar al mercado laboral —formal o informal—, aprender un oficio o buscar una actividad alternativa que les permita generar ingresos (UNICEF, 2018). En la Universidad, los jóvenes deben adquirir conocimientos especializados que les preparen para insertarse en un mercado laboral formal. Para facilitar dicha inserción, la educación superior y el conocimiento deben estar al alcance de muchas más personas y con un sentido de eficiencia para cumplir con el objetivo. Por ello debemos invertir para que la educación pública superior tenga presencia en todo el país y se adapte a las nuevas exigencias del mercado.

Las “UNIVERSIDADES ACTUALIZADAS” son un concepto moderno y eficiente de cómo entendemos la educación superior. Necesitamos una educación que cumpla con la misión de incorporar al joven en un mercado laboral y que desarrolle capacidades para emprender. En ese sentido, el primer paso será el desarrollo de una oferta de carreras de futuro (robótica, programación, gestión de datos, nanotecnología, etc.) con una duración de 3 años. Al mismo tiempo que promoveremos activamente las carreras técnicas de 2 años y una modalidad de formación impartida por empresas que identifican talentos, y forman, en un periodo de entre 6 meses y un año, a sus futuros colaboradores.

Para cumplir con esa misión, el concepto de las universidades del futuro se construirá en colaboración con organizaciones y universidades privadas en todo el país que ya cuentan con una infraestructura adecuada y que, bajo un convenio, puedan impartir las carreras que se diseñen. El gobierno asumirá todo o parte del costo para un número determinado de estudiantes en todo el país mediante un programa de becas que tendrá una contraprestación social, como la de alfabetizar a personas mayores o enseñar matemáticas o informática a niños de su colonia, caserío o cantón.

Por otra parte, se propone un componente fuerte de investigación para la innovación. Para ello se creará una plataforma que conecte el emprendimiento e innovación surgidos de la ciencia y la tecnología, con necesidades y oportunidades en la industria y la sociedad; se fortalecerán las capacidades de investigación de los profesores e incentivar la publicación en revistas científicas internacionales y el registro de patentes; se crearán programas de maestría y doctorado que permitan al estudiante trabajar en un proyecto para una empresa; se crearán redes transnacionales de salvadoreños altamente calificados para fortalecer las capacidades de investigación y desarrollo científico; y se establecerá un esquema de incentivos a empresas que aporten recursos para la investigación, programas de pasantías y becas.

La educación técnica y tecnológica media y superior debe vincularse con el mercado laboral y ampliar el acceso a esta formación, estableciendo un Marco Nacional de Cualificación (ocupaciones y competencias) y Comités Sectoriales, conformados por instituciones educativas y empresas, para orientar cómo adaptar la educación a los requerimientos del sector productivo. La transición de la escuela al trabajo se realizará mediante programas de pasantías, aprendizaje dual (teoría y práctica laboral) y emprendimiento de una duración entre 3 meses y un año.

Para cumplir el objetivo de inserción, estableceremos mecanismos de intermediación laboral en las instituciones educativas e incentivaremos a los empleadores a que adquieran compromisos de contratación con estas. Adicionalmente, se creará un programa de becas con fondos públicos y privados, que incluya un programa especial para atraer mujeres a las carreras técnicas y tecnológicas. Por último, se establecerá un marco regulatorio e incentivos para la certificación y acreditación de las instituciones educativas y los programas que cumplen estándares internacionales.

MAESTROS PARA LA VIDA

Uno de los pilares fundamentales de la educación son los maestros. Sobre ellos recae la gran responsabilidad de educar a generaciones enteras de futuros ciudadanos. Sin embargo, las condiciones en las que desarrollan su labor se ha vuelto cada vez más difícil debido a un contexto social y económico complicado. Mejorar la educación pasa por recuperar la dignidad de los maestros y que ellos asuman con orgullo la gran labor que representa el magisterio. Para lograrlo proponemos varias medidas.

Proponemos una Política de profesionalización docente que sea sostenible, que incluya el fortalecimiento del Instituto Nacional de Formación Docente como una entidad autónoma capaz de coordinar y garantizar procesos de formación docente (inicial y continua) de calidad. Al mismo tiempo se deben renovar permanentemente los planes de estudio y revisar tanto los requisitos de ingreso a la formación inicial como al ejercicio de la profesión para que se adapten a las nuevas exigencias de un mundo globalizado y un país moderno.

Se deben establecer un proceso de inducción al magisterio para los graduados de la formación inicial, así como mecanismos de evaluación del desempeño y recertificación profesional. Se exigirá la especialización en administración educativa para optar a cargos directivos. Actualizar el sistema nacional de evaluación a nuevos estándares de aprendizaje y gestión educativa, y generar información sobre políticas, gestión educativa, aprendizajes, desempeño docente y condiciones de los centros escolares.

Se debe mejorar la eficacia de las pruebas estandarizadas y diagnósticas y la difusión de sus resultados, diferenciando el uso de la información que cada una genera y sus aportes a la toma de decisiones para mejorar los aprendizajes. Además, se deben incluir en la formación inicial el uso de nuevas tecnologías para la enseñanza dado que muchas de las materias que se incluirán desde el primer año de educación básica requerirán del uso TIC’s.

Todo ello debe ir acompañado una estrategia de incentivos para contar con maestros motivados y orgullosos. En primer lugar, se propone un fondo de becas de posgrado para docentes en servicio; revisar la estructura salarial de los docentes (ej. diferenciaciones salariales según el grado académico y aumentos con base en méritos y no años de servicio) y crear incentivos que estimulen el desarrollo profesional, el buen desempeño y la formación en áreas deficitarias (ciencias, artes e inglés, informática, gestión de la información, entre otras).

EDUCACIÓN ESPECIAL

La población en edad escolar con una discapacidad si bien es una minoría es de suma importancia y prioritaria para nuestro gobierno. Nuestra misión es que ellos puedan insertarse al sistema público o privado de educación y para ello debemos darle toda la atención especializada desde los primeros años de su vida. Por ello el MINED debe dotarse de profesores de educación especial con una gran vocación y que puedan tener la mejor y más actualizada formación.

Adicionalmente, los centros de educación especial deben contar con la infraestructura, el equipo y el material adecuado. Por ello VAMOS a readecuar la infraestructura actual, un equipamiento moderno y una revisión de la curricula, así como una actualización de conocimientos para los maestros y directores. Para poder llegar a todo el país, estableceremos una modalidad para que en cada centro escolar existan maestros capacitados para recibir a niños y adolescentes con algún tipo de discapacidad.

RED NACIONAL DE BIBLIOTECAS

Las bibliotecas actualmente ya no solo son promotoras de la lectura, sino que promueven el acceso al conocimiento por medios digitales al mismo tiempo que ofrecen una combinación de actividades lúdicas para atraer a su público. Para VAMOS es clave facilitar el acceso a bibliotecas modernas en todo el país. Por ello proponemos la construcción de una red nacional de bibliotecas con una en cada una de las cabeceras departamentales y se complementará con bibliotecas en las municipalidades, centros escolares y casas comunales. Nuestro compromiso es dotar de libros y material, de equipamiento y adecuación de locales.

INFRAESTRUCTURA

El informe Observatorio del MINED 2017 realizó un estudio sobre los centros educativos (C.E.) públicos y obtuvieron información de 5,145 de ellos. De acuerdo al estudio, el 70.92% de los C.E poseen computadoras de todo tipo; pero solo el 28.58% cuentan con una conexión a internet. Para 2017, el 3.5% de los C.E. no contaba con instalaciones eléctricas en buen estado, el 62% aún no tienen acceso a Internet y el 64% no tiene aulas informáticas (2016). El 45.6% no cuenta con un sistema para eliminar aguas servidas y el 49.4% no tiene sistema para eliminar aguas negras. El 20.3% de las escuelas (1,044) se abastece de agua con fuentes diferentes a cañería interna.

Solo el 36.2% de los C.E. cuenta con alguna adecuación arquitectónica de acceso universal: rampas, pasamanos o servicios sanitarios para discapacitados. Hay un déficit en infraestructura para acoger a 400,000 niños y adolescentes que no están en el sistema educativo, eso equivale a unas 10,000 aulas nuevas en diferentes partes del país. A ello habría que agregar toda la infraestructura adicional que se requerirá para acoger la educación inicial. Adicionalmente, según el MINED (2015) el 3.9% de las aulas existentes deberían reemplazarse por su mal estado. El 60% de las aulas necesita reparaciones en techos, sistema eléctrico, puertas, ventanas, cielo falso, piso y defensas.

VAMOS a hacer la mayor inversión en infraestructura escolar. Las escuelas del presente deben ser de tal manera que todos los salvadoreños podamos y queramos mandar a nuestros hijos por su calidad educativa y de la infraestructura. El primer paso para poder intervenir en los actuales centros escolares es terminar el proceso de registro de la propiedad ante el CNR. Por lo que proponemos un decreto ejecutivo mediante el cual el MOP junto con la FAES midan todas las propiedades de los centros escolares y en conjunto con el CNR completen ese proceso en los primeros dos años de gestión.

VAMOS a hacer una inversión anual de $100 millones en infraestructura para reparar las escuelas y cubrir gradualmente el déficit de aulas hasta cubrir el 100% de niños y jóvenes en edad de estudiar, al mismo tiempo que adaptaremos todas las escuelas para eliminar las barreras arquitectónicas para personas con alguna discapacidad en los 5 años de nuestra gestión. Todas las escuelas deben tener conexión a agua potable y un sistema de tratamiento de aguas antes del 2020. Todas las escuelas públicas tendrán electricidad y conexión a internet al 2021 como una herramienta básica para el aprendizaje. El financiamiento se obtendrá de las medidas de ahorro, austeridad y eficiencia que describimos en el capítulo de finanzas públicas.